24 de Octubre de 2014, 20:43:17 pm

Autor Tema: Las Enfermedades del Oido Felino :  (Leído 7401 veces)

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Las Enfermedades del Oido Felino :
« en: 17 de Junio de 2009, 10:14:27 am »
OTITIS FELINO :

Es una enfermedad de presentación frecuente en el perro y en el gato caracterizada por la inflamación del epitelio del conducto auditivo externo y del pabellón auricular.
Es una de las enfermedades más habituales en la clínica veterinaria pudiendo afectar hasta al 20% de la población canina y al 6% de la población felina. En la patogenia de las otitis externas se distinguen factores primarios causantes de la otitis, y factores secundarios que son los factores predisponentes y los factores perpetuantes y, en muchas ocasiones, es la confluencia y suma de algunos de estos factores lo que determina la presentación de los signos clínicos.

OTITIS EXTERNA EN EL GATO:

La otitis externa se describe como un proceso inflamatorio del conducto auditivo externo. La incidencia estimada en el gato es sensiblemente menor que en el perro, oscilando del 2% al 6,6%. Mi experiencia clínica me ha demostrado que la incidencia es mucho mayor en gatos jóvenes (entre los 2 y los 6 meses) que en gatos adultos.

Los signos : que manifestarán los gatos con otitis dependerán de la causa que la provoque. Podremos ver agitación de la cabeza, rascado, dolor de oídos, y acumulación variable de cerumen y exudados. Los diferentes procesos que va a desencadenar la inflamación, como son el aumento de humedad y del PH y la disminución del contenido de lípidos en el cerumen, van a predisponer al animal a una infección secundaría, que aumentará la manifestación de los síntomas anteriormente citados. Suele ser a partir de este momento cuando acudís al veterinario.

Podemos citar varios factores como causantes de las otitis en oídos sanos. Puede ser que estos factores no se curen, pero se controlan con un tratamiento adecuado.




Síntomas:
Cabeza inclinada y frecuentes sacudidas, dolor en la zona, prurito moderado a severo, mal olor, inflamación, malhumor, incluso agresividad, exudación y piodermas de superficie en la región cercana.

Causas primarias:


* Cuerpos extraños:

   Los cuerpos extraños como causantes de otitis en el gato son sumamente raros, por las costumbres de vida de estos animales.

   * Los defectos de queratinización hereditarios en el gato :

     si pueden causar este tipo de inflamaciones en especial aquellos que provocan seborrea y que darán lugar a otitis eritematosa y ceruminosa, que  se puede complicar con otitis purulenta secundaria. Son más frecuentes en los persas.

   * Las enfermedades de tipo inmunitario :
     pueden asociarse tanto a lesiones auriculares como a otitis externas. Algunos fármacos pueden también provocar erupciones en forma de lesiones en el pabellón auricular o de inflamaciones en el oído externo.

Cuando nos encontramos con un gato mayor que desarrolla una otitis crónica o recurrente debemos prestar mucha atención a la presencia de un tumor benigno o maligno o de estructuras anexas al oído. En los gatos se requiere atención especial a los carcinomas de células escamosas de los oídos blancos. Aunque una excesiva exposición al sol no sea un requisito previo para la aparición de estos tumores, se recomienda mantener a los gatos de oídos blancos en el interior y alejados de la luz del sol.
Los pólipos nasofaríngeos, por lo general se detectan en gatos jóvenes, aunque pueden aparecer en animales de más edad. Estos pólipos son proliferaciones no neoplásicas que se originan en el oído medio, conducto auditivo o mucosa nasofaríngea, y que deben tomarse en consideración en el diagnóstico diferencial de la otitis externa unilateral resistente a la medicación o a la otitis media con signos respiratorios.

Una complicación, relativamente frecuente en las otitis del gato, que suelen ser bastante pruriginosas son los otohematomas, que aparecen en la superficie cóncava del pabellón auricular, entre el cartílago y la piel o dentro del cartílago. Algunas alteraciones de la coagulación presentes en algunos gatos, podrían contribuir a la aparición de estas complicaciones.
Debéis saber que en el conducto auditivo de vuestros gatos existe una flora bacteriana normal. Las bacterias y las levaduras son microorganismos patógenos oportunistas, pero pueden causar cambios secundarios importantes en el conducto auditivo por una infección crónica. En caso de colonización e infección, la limpieza del conducto auditivo externo elimina el exudado, los residuos, las toxinas, los ácidos grasos libres, que perpetúan la inflamación y los cambios secundarios del conducto auditivo.
Los gatos pueden infectarse de manera secundaria por Pasteurella multocida, y con menos frecuencia, por pseudomonas aeruginosa, proteus o E. coli.

En cuanto al tratamiento, diremos de modo general que la limpieza auditiva tiene varias funciones: 1) elimina el material que mantiene o perpetúa la infección; 2) elimina las toxinas bacterianas, leucocitos y ácidos grasos libres que estimulan la inflamación; 3) permite el análisis completo del conducto auditivo externo y el tímpano; 4) permite que el medicamento tópico contacte con todas las partes del conducto auditivo, y 5) elimina el material que puede inactivar los medicamentos tópicos. En caso de dolor intenso puede ser interesante usar previamente un tratamiento antiinflamatorio, antes de la limpieza.

Existen en el mercado un gran número de productos de limpieza para oídos, cuya misión es la eliminación del cerumen, el exudado y los residuos del conducto auditivo.
Debéis saber que si el veterinario no visualiza la membrana timpánica, sólo utilizara en principio agua o una solución salina fisiológica, porque muchos productos de limpieza tópicos son ototóxicos . Una vez que estemos seguros de la integridad de la membrana timpánica podremos hacer uso de estos excelentes productos.
La detección temprana de la otitis evita un dolor innecesario y la pérdida de audición, disminuyendo la prevalencia de trastornos refractarios crónicos.
Los tratamientos de las diversas afecciones del oído mencionadas deberán ser instaurados por un veterinario. Podréis pensar que unas simples gotas óticas compradas en la farmacia, pueden solucionar el problema. Gran equivocación, porque hay otitis que si no son bien diagnosticadas y tratadas, supondrán un “suplicio” para vuestro gato y para vosotros, dada la gran cantidad de complicaciones que se podrán presentar. Un dato importante que debéis conocer y que es el culpable de los fracasos de muchos tratamientos, es el hecho de que cuando aplicáis unas gotas en los oídos y el gato se sacude y se siente molesto, os hace abandonarlos. No pasa nada, es lo normal. Tan sólo solemos utilizar tratamientos sistémicos (en inyecciones o en pastillas) cuando además de las molestias en el oído hay fiebre, anorexia, rotura de la membrana timpánica o la otitis forma parte de otra afección. Otro error será suspender el tratamiento una vez que observamos que los síntomas han desaparecido. Se deberá prolongarlos siempre una semana más.

Los principios terapéuticos de la otitis externa incluyen, en función de la causa de que la produce:

-Limpieza/secado.
-Acidificación.
-Antiinflamatorios locales o sistémicos
-Antibacterianos locales o sistémicos.
-Antifúngicos locales o sistémicos.
-Antiparasitarios locales o sistémicos.
-Tratamiento quirúrgico: cuando los principios anteriormente citados no consiguen solucionar la patología.


* Ectoparásitos (sarna:otodectes cynotis y otros):

Podemos decir que es con diferencia la otitis más frecuente en el gato. El 50% de las otitis en estos animales son provocadas por el Otodectes cynotis (ácaros del oído). El ciclo vital de estos ácaros se completa en tres semanas. Se alimentan de linfa y de sangre.
En los gatos la infestación puede clasificarse de las siguientes maneras: 1) otitis externa, 2) infestación ectópica o 3) vector asintomático ( la intensidad de la reacción, es decir la gravedad de los síntomas, parecen estar relacionados con reacciones de hipersensibilidad inmediata). Los estudios serológicos demuestran que la mayoría de los gatos han estado expuestos a ácaros auditivos en algún momento de su vida.
Antes comenté que las otitis que vemos los veterinarios en las clínicas, por lo menos en la mía, es más frecuente en gatos jóvenes que en adultos. La explicación es que cuando un cachorro es recogido de la calle, de una protectora o de un criadero, casi siempre estará parasitado por este ácaro. La razón es sencilla: el control de estos en núcleos animales como los mencionados es muy difícil. Es absolutamente necesario, el tratamiento insecticida y la limpieza exhaustiva de los materiales residuales del local, en combinación con un tratamiento completo de cada animal. Debe repetirse el tratamiento cada 3-4 semanas.

Veremos en estos casos, prurito intenso, eritema y costras en el pabellón auricular y acumulación de exudados en el conducto auditivo externo (apariencia de poso de café). Los ácaros pueden observarse durante la exploración otoscópica, en forma de puntos blancos dotados de movilidad. Estos ácaros no sólo se localizan en el oído, sino que también lo harán en la piel del cuello y de la cabeza de los gatos. Si la infestación es grande podremos ver dermatitis y alopecia desigual en los gatos. Son muchos y excelentes los tratamientos de los que disponemos en la actualidad, pero nombraré tan sólo el fipronil y la selamectina. Un producto muy utilizado es la ivermectina oral o inyectada, pese a que su uso no está registrado en España para gatos. Vuestro veterinario os marcará las pautas y maneras de cómo utilizar estos productos.


* Hipersensibilidad por contacto y reacción irritante:

El gato es un animal muy vulnerable al uso de determinados medicamentos y en el caso de limpiadores óticos y gotas óticas lo es aún más. Es por esto, que no es recomendable el uso de productos para perros que no están indicados para uso en gatos, y ni tan siquiera de las toallitas limpiadoras para niños, que tanto os gusta utilizar para la higiene de los oídos.
Por ejemplo, la neomicina, propilenglycol, y sulfóxido de dimetilo se han asociado a otitis irritante. Otros productos que pueden provocar irritación, pero en menor medida son el alcohol, glicerina, y povidona yodada.
Cuando la otitis externa se agrave con el tratamiento, deberemos sospechar la hipersensibilidad por contacto o por una sustancia irritante.

* Hipersensibilidades :(atopia, alergia alimentaria y otras)

Atopia y alergia alimentaria. Es muy frecuente en los perros y no tanto en los gatos, aunque también se puede dar, principalmente en aquellos en que estos procesos alérgicos desencadenan dermatosis faciales. Los signos clínicos iniciales consisten en prurito intenso en ambos pabellones auriculares, con eritema en el pabellón auditivo. En estos casos es frecuente la aparición de infecciones secundarias por una levadura llamada Malassezia pachydermatis o por bacterias. La Malassezia se ha aislado en el 18% de oídos de gatos sanos, pero cuando aparecen los cambios habituales que se presentan cuando hay una inflamación pasarán a convertirse en patógenos, dando lugar a infecciones secundarias, difíciles de tratar. Con las bacterias ocurre exactamente lo mismo.

* Alteraciones queratinización (hipotiroidismo, seborrea idiopática).
* Enfermedades autoinmunitarias (LES, pénfigos).
* Infecciones víricas (moquillo)
* Idiopáticas.

Causas secundarias:

* Factores predisponentes:
Provocan que el animal sea más susceptible a padecer de otitis pero, en ningún, caso, son causa directa de la inflamación.( humedad en el conducto auditivo, temperatura ambiental elevada, irritación iatrogénica por soluciones).Obstrucción del conducto auditivo (neoplasia, pólipos). Enfermedades sistémicas.

* Factores perpetuantes:
Secundarios a consecuencia de la causa primaria y capaces de continuar la respuesta inflamatoria aunque la causa primaria haya desaparecido.
( infecciones bacterianas como Staphylococcus Proteus, Streptocccus Pseudomonas), infecciones fúngicas (Malasezzia, Candida).

Pronóstico y Tratamiento :
El éxito del tratamiento aplicado en las afecciones del oido depende mucho de la identificación de la causa primaria y secundaria( factores predisponentes y perpetuante). La complejidad de la causa total (primaria y secundaria) puede hacer difícil la aplicación de un terapia específica para todos lo animales que padezcan otitis y esta sera prescripta de acuerdo a lo antes citado para cada caso en particular . 
« última modificación: 11 de Julio de 2009, 11:26:01 am por TULI »

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Re: Sobre las ENFERMEDADES DEL OIDO de los GATOS:
« Respuesta #1 en: 17 de Junio de 2009, 10:19:36 am »
OTOACARIASIS FELINA:

Las otitis por ácaros (Otodectes cynotis) son muy habituales en el gato, y suelen presentarse a consulta con signos inequívocos que permiten su diagnóstico y posterior tratamiento.


Dentro de las variadas afecciones del oído externo del gato, encontramos la otitis producida por un parásito del orden Acarina, el Otodectes cynoti. Este tipo representa más del 90 % de los casos de otitis externa en crías y jovenes menores de 3 años.


El otodectes se ha encontrado en conejos y hurones. En pocos casos se ha registrado la transmisión al humano (presentando dermatitis papulosa y otitis parasitaria) por lo cual se deben extremar las medidas sanitarias preventivas.

Si bien en los felinos, no hay diferencia de presentación entre sexos, hay una evidente predisposición en las razas de pelo largo (persa, himalayo, etc.). En cuanto a la edad, vimos que es más común en cachorros y que se infectan a temprana edad (desde las 2 semanas) en criaderos contaminados ; es una enfermedad enzoótica en criaderos de pelo largo.

Con el tiempo se van desarrollando anticuerpos y pueden producir una reacción de hipersensibilidad tipo I o Arthur, que puede persistir luego del tratamiento acaricida. La reacción inmunológica normalmente limita la infestación en los adultos, sin embargo, algunos con reacciones insuficientes podrían ser los perpetuantes de la parasitosis. Aparentemente las condiciones estresantes como el hacinamiento, falta de higiene, mala alimentación etc. favorecen la presentación y el crecimiento de esta parasitosis.

Ciclo biológico del parasito : - ( Otodectes cynoti )

Los parásitos adultos se diferencian en macho y hembra y copulan por varios días, luego la hembra pone huevos que maduran y pasan por varios estadios larvarios y juveniles hasta llegar a adulto y comenzar nuevamente la actividad reproductora. El ciclo total dura alrededor de 21 días y ocurre íntegramente dentro del conducto auditivo externo del paciente, no obstante se pueden encontrar parásitos adultos y formas juveniles sobre la cabeza, cuello, dorso, base de la cola y ambiente, en este último se han mostrado muy resistentes. Según un cálculo hecho por un parasitólogo, una pareja de estos parásitos puede producir un millón y medio de descendientes en tres meses.

Los ácaros se alimentan de la exudación de la inflamación que producen y de la descamación de la piel.



Signos clínicos y lesiones :

El parásito en el conducto auditivo externo, produce una inflamación del tipo de una reacción alérgica, con enrojecimiento y edematización, produciendo una secreción marrón negruzca bastante característica, que puede variar de una consistencia pastosa a seca.

La presentación de una otitis purulenta en presencia de otodectes, de la misma forma que una gran presencia de parásitos en un animal adulto es una indicación de deficiencia inmunológica, por lo tanto debería investigarse la presencia del Síndrome de Inmunodeficiencia Viral Felina (VIF).

La otitis por otodectes produce generalmente prurito leve o moderado.

El efecto irritante sobre el conducto, se traduce en prurito que en general es de baja a mediana intensidad. Esto produce el típico sacudimiento de la cabeza y el rascado de las orejas, produciendo heridas y falta de pelo en la porción posterior de las mismas. Podemos encontrar asociadas lesiones de dermatitis miliar con costras, en la cabeza y el cuello. El animal puede estar nervioso, fácilmente irritable y con poco apetito por las permanentes molestias. Es opinión de algunos dermatólogos que la dermatitis con prurito en la cabeza y cuello producida por este ácaro, suele estar subdiagnosticada, por lo cual recomiendan hacer siempre los raspados de piel, inclusive aunque no se observen en el conducto auditivo.

Los repetidos traumatismos del cabeceo y el rascado pueden producir un hematoma del pabellón auricular (otohematoma), con lo cual se complica el cuadro clínico. Además, con el tiempo se puede asociar una infección secundaria en la mayoría de los casos por la levadura Malassezia pachydermatis, que perpetúa la otitis aún después de haberse eliminado el otodectes.

Como ya vimos el prurito puede ser muy bajo o prácticamente inexistente lo cual transformaría a estos en portadores asintomáticos si no fuera por la presencia constante de la secreción oscura en sus oídos. Por lo tanto siempre que se observe este tipo de secreción se debe investigar la presencia de los ácaros.

En algunos pocos casos, puede producirse la otitis interna debido a la perforación timpánica, esto provocaría la presentación de un síndrome vestibular.

El propietario suele referir intenso picor , rascado compulsivo, heridas en la parte posterior del pabellón auricular, llegando incluso a vocalizaciones por parte del felino en el momento del rascado.

Es importante instaurar rápidamente el tratamiento, debido a las lesiones posteriores que puede sufrir tanto el conducto auditivo externo , como el pabellón auricular (otohematoma) debido a la intensidad y agresividad del rascado.

El tratamiento debe incluir un acaricida de uso aprobado en gatos, ya sea en el mismo producto para la otitis, o aparte del mismo, como es el caso del fipronil en gotas o introducido a través de bastoncillos.

Lesiones por rascado:

Las lesiones que se producen por rascado pueden ser bilaterales o unilaterales y suelen ser el motivo de la consulta, ya que el propietario centra su atención en la lesión cutánea más que en el verdadero origen del problema que es la inflamación y sus signos más habituales: picor y dolor, que generan el rascado.

Este tipo de heridas puede aparecer también en otras especies, como felinos exóticos (tigre, puma, león) y por supuesto también en el perro.

Secuelas sobre el pabellón auricular:

Hay deformación del  pabellón auricular debido a la retracción cicatrizal posterior a un otohematoma.

El hematoma auricular se originó en el continuo rascado del animal debido al picor/dolor del proceso inflamatorio, y también al continuo movimiento de sacudir la cabeza.

La red venosa del pabellón auricular, se rompe y produce la separación de la piel del cartílago, debido a la presión que ejerce la sangre que se extravasa.

Diagnóstico de otitis en gatos:

La utilización de un otoscopio con lente de bajo aumento, permite ver fácilmente los ácaros.

El diagnóstico se hace sobre la base de los síntomas clínicos y a la observación directa de los parásitos en el conducto auditivo externo, se ven como puntitos blancos que se mueven sobre el fondo oscuro del la secreción. La utilización de un otoscopio con lente de aumento mejora mucho la visibilidad. Si no se cuenta con este instrumento se deberá hacer un extendido de la secreción y observar a menor aumento en el microscopio. Es llamativo ver duplas de ácaros unidos por sus porciones posteriores, el macho adulto se une a una ninfa que si se transforma en hembra completar el ciclo reproductivo con la fecundación y posterior eliminación de los huevos.

Si hay signos de otitis y no se observan los parásitos en forma directa, se deberá hacer el diagnóstico diferencial con otras causas. Se puede hacer un estudio citológico de la secreción, y posteriormente un cultivo y antibiograma. En las localizaciones cutáneas se debe diferenciar de los otros ácaros posibles ( Sarcoptes, Notoedres, Cheyletiella, etc.).

El Médico Veterinario debe incluir la revisación de los oídos de los gatitos que vienen para la primera vacunaciones , en especial si es de pelo largo y proviene de un criadero o de un refugio con alta concentración de gatos.


Transmisión:

El estrecho contacto entre gatos facilita la transmisión de la parasitosis.

Esta parasitosis es transmisible por contacto directo entre y que viven dentro del mismo hábitat. En gaterías es más fácil todavía, debido a sus hábitos de mantener estrecho contacto, como dormir juntos, lamerse, etc.

En mi experiencia esta enfermedad solo se ha presentado en gatos que provenían de criaderos, pensiones y casas de venta. Todas con gran cantidad de que mantienen la parasitosis en forma permanente.


Tratamiento:

El tratamiento debe ser destinado a atacar tres puntos fundamentales:

1- Eliminar el parásito del paciente.

2- Controlar la infección secundaria y los agentes perpetuantes de la otitis.

3- Evitar el contagio y la reinfestación.


Para eliminar el parásito se debe ablandar y sacar la abundante secreción ceruminosa y luego se utilizan distintos insecticidas, la forma de aplicación y la frecuencia será de acuerdo a la farmacocinética de la droga.

Como mínimo se debe hacer tratamiento durante tres o cuatro semanas.

Para eliminar el parásito de las localizaciones ectópicas, se deberá realizar un baño con un champú insecticida y luego aplicar algún producto tópico para pulgas con efecto residual. Todo se debe realizar una vez por semana durante 4 semanas como mínimo.

El control de las infecciones secundarias se realizará con los antibióticos y/o antimicóticos específicos para cada caso, y la hipersensibilidad con corticoides sistémicos.

El tratamiento del otohematoma tiene una indicación quirúrgica clásica, aunque se puede intentar la aspiración del contenido y posterior inyección.

Para evitar el contagio o la reinfestación, se deberán tratar con las indicaciones anteriores todos los que se mantienen en contacto. El ambiente se tratará con los insecticidas ambientales utilizados para combatir las pulgas.

Se deberá tener especial cuidado al ingresar de otros criaderos ya sea para servicio o en forma permanente, del mismo modo se deber tener un estricto control en exposiciones, pensiones y cualquier otro lugar de alta concentración de gatos.-

En algunos casos se han observado reacciones de hipersensibilidad a medicamentos utilizados en los oídos, con signología similar a la otitis primaria, por lo tanto si la otitis no cede a pesar del tratamiento, se deberá suspender éste y observar si se resuelve sola una vez discontinuado el tratamiento.


Conceptos importantes:

a. El otodectes cynoti es la causa mas importante de las otitis del gato. Las razas de pelo largo y los cachorros son los mas susceptibles.

b. La transmisión es por contacto directo.

c. El parásito hace su ciclo en el oído externo, pero pueden encontrarse también sobre la piel de otras partes del cuerpo.

d. Los signos clínicos en general son de baja intensidad, siendo constante la secreción negro pardusca en el oído externo.

e. Es común la infección secundaria por bacterias y levaduras que perduran luego de eliminar el ácaro.
 


 
« última modificación: 04 de Julio de 2009, 17:58:06 pm por TULI »

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Re: Sobre las ENFERMEDADES DEL OIDO de los GATOS:
« Respuesta #2 en: 17 de Junio de 2009, 10:25:33 am »
ETIOPATOGENIA:
 

La causa más común de la otitis media es la infección bacteriana. Los patógenos frecuentes cultivados a partir del oído medio incluyen: Staphylococcus, Streptococcus, Pseudomonas, E.coli y Proteus mirabilis. Los más corrientes son Staphylococcus y Streptococcus.

La inflamación del oído medio puede comenzar mediante tres rutas:

En la primera, la inflamación puede proceder a través de la membrana timpánica. En estos casos, una infección ótica externa primaria progresa a la otitis media secundaria.

 La segunda ruta se establece mediante el tubo de Eustaquio. La incidencia de infección por esta vía es mucho menor en los animales que en el hombre. Se comunicó que los gatos pueden desarrollar otitis media mediante esta ruta como una secuela de la ERS pero este mecanismo también es poco frecuente. En un estudio sobre los efectos de la obstrucción del tubo de Eustaquio felino se encontró que el bloqueo o disfunción generaba efusión del oído medio y que el tubo puede obrar como un conducto de drenaje del oído medio si la membrana timpánica está perforada.

 La tercera ruta es la sanguínea; los patógenos transportados por la sangre invaden el oído medio.

 La mayoría de los autores concuerdan en señalar que la otitis media canina y felina es fundamentalmente secundaria a la otitis externa y que muchos casos son pasados por alto a causa de una exploración poco ambiciosa cuando la otitis externa es evidente. Por cierto, este es el caso del paciente presentado con otitis externa unilateral en el cual no se emprende una investigación detallada para descartar la presencia de un cuerpo extraño; con posterioridad el animal manifiesta una otitis media secundaria a la migración del cuerpo extraño.

 Los mecanismos defensivos del oído medio comprenden un sistema mucociliar y las defensas celulares. Durante épocas se aceptó que un epitelio respiratorio ciliado cubría el tubo eustaquiano y en los últimos años este epitelio se describió también como una cobertura de partes importantes del oído medio. El epitelio del oído medio puede tener participación activa en la depuración del material extraño, como lo demostrado en los experimentos por la rápida eliminación de sustancias radiopacas y lo observado en forma directa mediante las perforaciones del tímpano.

En el tubo auditivo de los perros se descubrió una sustancia que disminuye la tensión de superficie. Esta sustancia puede jugar un rol de importancia en la otitis media. Una infección puede reducir la producción o antagonizar la presencia de esta sustancia lo cual redundaría en una mayor fuerza cohesiva entre las paredes coaptantes del tubo auditivo. Cuando el tubo auditivo es más resistente a la apertura durante el acto deglutorio puede ocurrir una falta de aireación del oído medio.

Las bacterias son los agentes causales primarios en la otitis media, pero otros agentes como las levaduras (Malassezia,  Candida) y Aspergillus también deben ser considerados. En los casos unilaterales debe excluirse la presencia de cuerpos extraños, trauma con hemorragia intratimpánica y tumores (pólipos, fibromas, carcinomas de células escamosas y tumores óseos primarios).

Los quistes dentígeros y los odontomas temporales son raros. El desarrollo incompleto ectópico de un diente dentro del quiste con frecuencia se localiza en cercanías del proceso mastoides del hueso petroso temporal. Este quiste se reconoce a causa del seno que forma en la base del oído. El tratamiento comprende la incisión sobre el tracto seguida por la disección roma y la extracción del quiste.

 

SINTOMATOLOGÍA Y OBSERVACIONES CLÍNICAS:
 

Muchos de los signos de la otitis media también ocurren con la otitis externa. La irritación causada por estos cambios se manifiesta por sacudidas de la cabeza y manoseo y frotación del oído afectado. Algunos animales pueden presentar indicios de dolor cuando son acariciados sobre el lado afectado, incluso sin modificaciones óticas externas evidentes. Este puede ser el motivo principal de la consulta al veterinario. Se pueden advertir signos de afección del nervio facial que incluyen arreflexia o hiporreflexia palpebral, fisuras palpebrales anchas, ptosis auriculolabial y babeo excesivo. El síndrome de Horner también puede ser secundario al daño del nervio simpático cuando pasa a través del oído medio. Ptosis, miosis, enoftalmos y protrusión de la membrana nictitante son manifestaciones clínicas diagnósticas del síndrome de Horner. Estas parálisis nerviosas pueden estar presentes desde el inicio o surgen en el postoperatorio del curetaje de la ampolla timpánica.

 

PROCEDIMIENTOS DE DIAGNÓSTICO:
 

            Con el examen otoscópico se pueden observar cuerpos extraños, neoplasias y pólipos y si es necesario se toman muestras para la biopsia. Si el tímpano está roto se pueden obtener muestras para el cultivo de aerobios, hongos y levaduras directamente desde el oído medio para la identificación y antibiograma. Un frotis del exudado se puede teñir con el nuevo azul de metileno o colorante de Wright y examinar por levaduras y hongos tales como Malassezia, Candida y Aspergillus. Si el estado de enfermedad es controlado, en dos semanas acontece la regeneración del tímpano.

            Si la membrana timpánica está intacta y parece haber líquido en la cavidad del oído medio se puede practicar una miringotomía para obtener muestras destinadas al cultivo. Este procedimiento se lleva a cabo con una sonda roma pasándola a través de la mitad ventral del tímpano. Una aguja espinal de longitud adecuada es pasada mediante la perforación, se acopla la jeringa y el líquido es aspirado. Esta técnica sólo es necesaria con una otitis media ascendente porque en la otitis media secundaria a otitis externa el tímpano de ordinario ya está roto.

            El examen radiológico de la ampolla timpánica es de extremo valor en el establecimiento del diagnóstico de la otitis media. Las radiografías a menudo revelan una ampolla ósea llena de líquido o una esclerosis ósea alrededor de la ampolla. La TC de rayos X puede descubrir lesiones que no son obvias en las radiografías simples. Las proyecciones más útiles en la evaluación del oído medio son la dorsal-ventral, la frontal, la lateral y las oblicuas derecha e izquierda.

 

 

TRATAMIENTO MÉDICO:

 

            El tratamiento esencial en la mayoría de los casos de otitis media consiste en la eliminación del material infectado, inflamatorio o extraño de la ampolla y la ventilación y libre salida para las secreciones (drenaje). Debido a que un gran número de casos de otitis media están acompañados por una otitis externa crónica y puesto que cada estado contribuye con el otro, es poco racional intentar el remedio de la otitis media sin el tratamiento de la otitis externa y viceversa. Estos objetivos se pueden satisfacer con medidas médicas y/o quirúrgicas.

            La terapia médica debe ser evaluada antes de realizar los procedimientos quirúrgicos pero con la concepción de la cirugía finalmente puede ser requerida para aportar el drenaje.

            La antibioticoterapia sistémica si está indicada se debe basar en la citología, cultivo y antibiograma. A causa de la potencial toxicidad, los antibióticos tópicos deben ser empleados cautamente luego de la irrigación e higiene completa del canal externo y cavidad timpánica con solución salina cálida y secado de los mismos.

            El canal auditivo se puede secar con un hisopo y mediante la aspiración con una jeringa y un tubo de alimentación o una succión con poco vacío. Los agentes secadores tópicos no deben ser utilizados en los pacientes con tímpanos perforados. Las dosis antiinflamatorias de los corticosteroides sistémicos se pueden prescribir en casos de disfunción neurológica. Los animales se controlan dos veces por semana y según la necesidad se los irriga con salina cálida. Los antibióticos y corticosteroides sistémicos deben ser continuados durante dos a tres semanas.

            La indicación más común para la cirugía del oído medio es la falta de una respuesta satisfactoria al tratamiento de la otitis media bacteriana con terapia médica agresiva apropiada. En estos pacientes se debe ejecutar un procedimiento de avenamiento adecuado (resección lateral del oído) y/u osteotomía ampollar para resolver el proceso morboso. Los animales con otitis media crónica y esclerosis ósea a menudo no responden a la cirugía. Otras indicaciones para las soluciones quirúrgicas incluyen los cuerpos extraños que han migrado dentro del oído medio y las neoplasias locales, con mayor frecuencia los pólipos.

 

 

 



« última modificación: 17 de Junio de 2009, 13:52:36 pm por TULI »

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Re: Sobre las ENFERMEDADES DEL OIDO de los GATOS:
« Respuesta #3 en: 17 de Junio de 2009, 13:47:15 pm »
ALTERACIONES DEL OÍDO MEDIO:

 MÉTODOS DE EXPLORACIÓN:
 

La exploración del oído medio es difícil. Las anomalías son únicamente palpables si existe un edema importante la mayor parte de las enfermedades del oído medio se limitan a la bulla y, en consecuencia, no son palpables. En general la bulla es únicamente palpable a través de la faringe deslizando un dedo caudalmente al paladar duro la primera estructura que encontramos es el proceso hamular de las apófisis pterigoideas, que  forman la pared lateral del extremo caudal de la cavidad nasal. La bulla se dispone justamente caudal e inferiormente a los hamulus. La bulla suele ser redondeada y lisa y del tamaño de la punta de un dedo, se palpan en busca  de asimetrías y superficies rugosas.

 

Se puede explorar la membrana timpánica con un otoscopio a través el conducto auditivo, aunque esto suele ser menos satisfactorio. Un  fibroscopio rígido puede proporcionar una mejor visión del tímpano. Es casi imposible examinar la membrana timpánica minuciosamente sin anestesia, incluso con animales cooperadores, dado que suele existir cierta sección en el canal horizontal que requieres su succión para eliminarla de forma efectiva. La membrana timpánica normal consta de dos  partes. La porción tensa de  mayor tamaño es una membrana estrecha con aspecto traslúcido excepto en su parte dorsocraneal, donde se transparenta la base del martillo. El martillo blanco, denso y en forma de medialuna, está rodeado por un vaso sanguíneo visible que desprende ramas radiales. La porción fláccida de menor tamaño es una membrana opaca y rosa localizada dorsocraneal a la porción densa, y que se ondula lateralmente.

Son muy comunes en perros las enfermedades del conducto auditivo en las que está indicada la exploración de la membrana timpánica, y la hiperplasia o las constricciones pueden dificultar a visión de la membrana timpánica. Cuando ésta se puede observar, impide la exploración de la cavidad del oído medio; desgraciadamente una membrana timpánica intacta no elimina la posibilidad de enfermedad del oído medio.  La exploración de la membrana timpánica con un otoscopio permite la recogida de muestras para el cultivo bacteriano y micótico y, en ocasiones, para biopsia.

La otra abertura de la cavidad del oído medio, la trompa de Eustaquio, no tiene utilidad clínica; está escondida sobre el paladar blando y es necesaria anestesia para acceder a ella. Puede canularse con un tubo de plástico fino para obtener muestras por aspiración o para irrigar la cavidad del oído medio, aunque para ambos propósitos la membrana timpánica es una vía más simple y directa.

            Se suelen utilizar radiografías para explorar el oído medio, aunque también tienen sus limitaciones. Cambios óseos macroscópicos sobre la superficie de la bulla suelen ser visibles en las proyecciones oblicua o lateral del cráneo. Suele ser necesaria una proyección con la boca abierta efectuada en el animal anestesiado para mostrar detalles de la cavidad de la bulla. Una proyección ventrodorsal puede mostrar cambios óseos del área más profunda del peñasco del temporal. La radiografía de contraste (inyección de un medio de contraste acuoso en el conducto auditivo externo) es útil en caso ocasional para mostrar la posición y tamaño del conducto auditivo y puede indicar la rotura e la membrana timpánica en un animal en el que no se puede examinar correctamente la membrana timpánica con  un otoscopio. La inyección de medio de contraste en una fístula de la parte lateral de la cara puede mostrar que el oído medio es el punto de infección crónica causante de la fístula. En muchos perros, la exploración radiográfica no contribuye a diagnosticar la enfermedad de oído medio. 

Los animales con déficit neurológico evidentes, p.ej., movimientos en círculos, nistagmo o incapacidad para mantener una posición erecta (fenómenos denominados generalmente alteraciones vestibulares) son fáciles de diagnosticar. Sin embargo, existen muchos –de hecho, la mayor parte de perros- con afecciones de oído medio que no muestran deficiencias neurológicas. La inclinación de la cabeza no se incluye en la lista anterior de anomalías vestibulares, y no que da claro si la inclinación de la cabeza se debe a una interferencia dl sentido del equilibrio o al resultado del dolor producido por la enfermedad del conducto auditivo externo.

Métodos objetivos electrónicos de evaluar la anatomía del oído medio y su función incluyen la timpanometría y la determinación de los potenciales cerebrales evocados. Se está investigando, la relevancia clínica de estas pruebas en perros.   



 

 


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Re: Sobre las ENFERMEDADES DEL OIDO de los GATOS:
« Respuesta #4 en: 17 de Junio de 2009, 13:50:59 pm »
ENFERMEDADES DEL OÍDO MEDIO:
 

 

Alteraciones Congénitas:
 

Raramente se diagnostican alteraciones congénitas que afecten al oído medio. La sordera congénita de perros y gatos producida por alteraciones del oído interno no es tratable quirúrgicamente. 

 

 

Traumatismos:
 

La causa más común de lesión de la cavidad del oído medio es la rotura de la membrana timpánica por otitis externa o su tratamiento. La enfermedad resultante de la rotura de la membrana timpánica se estudia al tratar de la infección los traumatismos externos causan ocasionalmente fractura o lesión por aplastamiento de los huesillos de oído medio.

El tratamiento iniciales conservador. Los efectos a largo plazo se presentan a menudo como enfermedad crónica del conducto auditivo externo o inclinación de la cabeza. La lesión ósea es evidente en las radiografías, pero puede  no aparecer como una fractura evidente, dado que la respuesta periódica a la lesión o la infección crónica puede hacer indistinguibles bordes. El único tratamiento disponible en la actualidad es la descompresión de la cavidad del oído medio por osteotomía de la bulla. Se describe más adelante.

 

 

Infección:
 

La infección es la categoría principal de enfermedades del oído medio, aunque no está claro en muchos casos la infección es primaria  o secundaria al traumatismo. La causa más común de enfermedad del oído medio en el perro es la extensión de enfermedad del conducto auditivo externo a través de una membrana timpánica lesionada; la mayor parte de los animales no muestran signos clínicos referibles al oído medio. Muchos perros con enfermedad del conducto auditivo externo crónico desarrollan enfermedad recidivante de un foco no reconocido de infección en el oído medio que periódicamente se extiende al externo. Esta vía de salida evita la hiperpresión en el oído medio que produciría los déficit neurológicos clásicamente asociados con la enfermedad del oído medio. Ocasionalmente, la infección sobrepasa la bulla y se disemina ventralmente hacia el cráneo, apareciendo como una fístula en la parte lateral de la cara.   

 
 

Signos Clínicos:
 

Los signos clínicos de infección del oído medio son la secreción crónica o recidivante por el conducto auditivo externo, con o sin dolor al manipular las orejas e inclinación de la cabeza. Suele haber cierta  respuesta a la medicación instilada en el oído afectado, aunque también se desarrollan infecciones resistentes al utilizar antibióticos diferentes. Es resultado final es a menudo una infección grave refractaria por Proteus o Pseudomonas. La gravedad de los signos clínicos y las recidivas suelen ser función de la gravedad de los cambios patológicos en el conducto auditivo horizontal. La inclinación de la cabeza no indica de forma automática enfermedad activa del oído interno sino que puede ser el resultado del dolor en el conducto auditivo externo; inflamación, granulación o cicatrización del revestimiento epitelial del oído medio; o neoformación ósea reactiva por el periostio alrededor de la ventana coclear. Si no existen alteraciones neurológicas, el tratamiento se basa en la sospecha clínica. Deberá sospecharse siempre enfermedades del oído medio en perros con enfermedad del conducto auditivo externo recidivante o crónico, especialmente si los intentos e limpiar las orejas han incluido la instrumentación del conducto auditivo.

            Es esencial la exploración cuidadosa bajo anestesia. Se requiere aspiración para limpiar el conducto auditivo externo horizontal.

 

 

 

TRATAMIENTOS DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO MEDIO:

 

Las opciones del tratamiento son las siguientes:

 

1.      Administración exclusiva de antibióticos locales y sistémicos.

2.      Irrigación de la cavidad del oído medio(vía miringotomía si la membrana timpánica está intacta en el momento del tratamiento), seguida  de antibioticoterapia sistémica y local.

3.      Raspado de la cavidad del oído medio.

4.      Drenaje quirúrgico de la cavidad del oído medio (osteotomía de la bulla).

 

Se ha demostrado el valor de la resección del conducto auditivo externo como coadyuvante al tratamiento conservador de la otitis media.

En la mayor parte de los casos no existen motivos para no proceder inicialmente con el tratamiento más conservador, particularmente si la enfermedad del conducto auditivo horizontal sugiere la necesidad de ablación del conducto auditivo como parte del tratamiento, dado que la ablación  la osteotomía  lateral de la bulla tiene como resultado la pérdida casi completa e la audición. Para el tratamiento conservador, la elección del antibiótico se basa en el cultivo bacteriano y en los antibiogramas y en los cultivos micóticos del exudado ótico. El antibiótico se administra sistémica  localmente, de forma que se facilite su penetración en la cavidad del oído medio. Para las infecciones con Proteus o Pseudomonas son una buena elección el cloranfenicol y la gentamicina. También se administran medicaciones locales, o bien antisépticos diluidos para irrigar el conducto auditivo y así limpiarlo. Este régimen debe continuarse por lo menos de siete a diez días. Si no existe mejoría de los signos clínicos, está indicada la irrigación del oído medio. La prueba de mejoría clínica incluye la reducción del exudado y la mejora de los signos neurológicos. La inclinación de la cabeza es frecuentemente el último signo que desaparece y puede permanecer durante semanas, aunque en otros aspectos el perro sea completamente normal. Si persiste la inclinación de la cabeza y han desaparecido los otros signos de enfermedad, la prednisolona oral puede acelerar su resolución. También está indicada la prednisolona para estimular la resolución de signos vestibulares graves que disminuyen la capacidad del animal para mantener el equilibrio o comer. 

 

 

Miringotomía e irrigación de la cavidad del oído medio:

 

Se efectúa la irrigación del oído medio bajo anestesia. Se obtiene una muestra para cultivo bacteriano antes de la irrigación. Se limpia primero el conducto auditivo externo, irrigando con solución salina o povidona yodada y aspirando cuando sea necesario, y se explora la membrana timpánica. Si existen soluciones de continuidad en la membrana timpánica o bien no se observa antes de que la punta del aspirador llegue a la pared lateral de la bulla, que es reconocible por su tacto inflexible, se deja el aspirador en la parte profunda del oído medio mientras se irriga copiosamente el conducto auditivo externo con una solución antiséptica diluida. Si la membrana timpánica está intacta, debe efectuarse primero una miringotomía. La horma más simple es con el aspirador, avanzándolo hacia la cavidad del oído medio a través e la membrana timpánica en una zona caudal al martillo. Se forma un espacio alrededor del tubo de aspiración moviendo el tubo d forma que desgarre la membrana. Esto permite que la solución de irrigación penetre en la cavidad del oído medio. Enseguida se irriga la cavidad del oído medio como se describió previamente.   

 

 

Insuflación de la trompa de Eustaquio:

 

Esta operación puede llevarse a cabo introduciendo a presión una jeringa rellena de aire en el conducto auditivo externo o insertando un tubo en la trompa de Eustaquio a través de un otoscopio colocado en la membrana timpánica hacia la cavidad del oído medio. Para esta última técnica, se elimina el exudado de la cavidad del oído medio y se identifica la abertura de la trompa de Eustaquio. Se inserta la punta de un tubo de goma blanda en la abertura y se limpia la trompa de detritus por insuflación o irrigación. La trompa de Eustaquio sale del oído medio en una zona intermedia entre dorsal y ventral. Así, en soluciones normales de decúbito esternal o de posición erecta, el drenaje por gravedad de la trompa de Eustaquio es muy ineficaz.

 

 

Raspado de la cavidad del oído medio:

 

Primero se efectúa la resección del conducto auditivo lateral, se irriga el conducto auditivo horizontal y se inserta una cucharilla a través de la membrana timpánica. Se efectúa un raspado exhaustivo de la cavidad del oído medio y se eliminan los residuos de la cavidad. Se administran antibióticos y antiinflamatorios esteroideos por vía sistémica varias semanas antes de la intervención.

 

 

Osteotomía de la bulla:

 

El drenaje de la infección o de detritos de la cavidad del oído medio puede obtenerse por varias vías, aunque la mayor parte son de utilidad limitada. La miringotomía en combinación con antibióticos locales y sistémicos resuelve la mayor parte de casos. Por desgracia, sólo permite el drenaje hasta que cicatriza la membrana timpánica (de cuatro a diez días), y no permite el drenaje de la parte más declive de la bulla cuando el animal está de pie o en decúbito esternal.

Dadas las limitaciones de estos dos tratamientos conservador, se desarrollaron métodos más radicales de drenaje quirúrgico. Dos técnicas que raramente se utilizan en la actualidad requerirían el cincelado de la porción ventral de la bulla a través de la faringe  o la penetración de la membrana timpánica y la pared ventromedial de la bulla con un clavo de Steiman. Con esta última técnica, se practicaba un agujero con la punta del clavo de forma que pudiera insertarse un cerclaje desde el conducto auditivo externo hasta la faringe. Entonces se utilizaba el cerclaje para tirar de un tubo de drenaje de goma a través de la cavidad del oído medio. Con ambas técnicas, el tamaño el orificio de la pared de a bulla no podía controlarse, y no  podía inspeccionarse no limpiarse directamente la cavidad. También existía cierto riesgo de lesionar las estructuras adyacentes de tejido blando que no podían verse durante el procedimiento.

Idealmente, la cirugía debería permitir la resección controlada de la cantidad de bulla necesaria, así como la inspección y la limpieza de la cavidad e la bulla bajo visión directa. La primera técnica que permitió estas posibilidades fue la osteotomía ventral de la bulla descrita en 1930. A posteriori se descubrió un abordaje lateral.   

 

 

Osteotomía ventral de la bulla :

 

Se efectúa una incisión cutánea paramedial inmediatamente medial a la glándula salival mandibular. Se secciona y separa el músculo platisma, se liga y secciona una rama   de la vena linguofacial que sale medialmente a la glándula salival, y se procede a la disección roma del plano entre la glándula salival y el músculo digástrico.

Cuando el músculo digástrico y la glándula mandibular estén separados, aparece el nervio hipogloso superficial. Debe identificarse este nervio y protegerlo de posibles lesiones, incluyendo de las resultantes de una presión excesiva de los separadores. Se continúa la disección hasta llegar a la arteria carótida externa ya a su rama la arteria lingual (que circula con el nervio hipogloso asta la lengua). Se encuentra la bulla en el  triángulo formado por estas estructuras. Puede identificarse siguiendo al hueso estilohioideo (palpable como una estructura fina) dorsalmente, dado que este hueso se une al cráneo en la parte lateral de la bulla. Si no puede identificarse la bulla con esos métodos, un ayudante no lavado puede insertar un dedo en la boca, palpar el proceso hamular y deslizar el dedo caudal y lateralmente hasta la bulla; entonces el cirujano palpa el dedo, y lo desplaza con el suyo par localizar la bulla. La fina cubierta muscular es penetrada por tijeras, y se desperiostiza  con un elevador de periostio en un diámetro casi de 1 cm. Se penetra en la bulla con un clavo de Steiman mediante un taladro ortopédico manual. Se procede con delicadeza, de forma que cuando el clavo penetre en la bulla normal no la atraviese dorsalmente ni produzca daños. El área resecada se aumenta de tamaño con más agujeros y una gubia. Se puede valorar la extensión de resección colocando un mosquito curvo en la cavidad de la bulla para determinar la extensión de pendiente de la que se dispone. Cuando la cavidad está completamente expuesta, se resecan los contenidos anormales utilizando pinzas o mediante irrigación y aspiración. Cuando la cavidad de la bulla está limpia, se coloca un drenaje un drenaje insertando un Penrose en el orificio de la bulla y haciéndolo salir ventralmente con el riesgo de  desplazamiento rápido, o insertándolo a través del conducto auditivo externo y membrana timpánica  y haciéndolo salir por la incisión formando una asa. Este último método asegura que el periostio no cerrará rápidamente la abertura del suelo de la bulla. Para pasar un drenaje a través del conducto auditivo se coloca n mosquito a través del conducto auditivo externo y de la membrana timpánica en la cavidad de la bulla, se abre la boca, y se avanza hacia la mandíbula a través de la incisión. Se puede dejar el drenaje de 10 a 14 días para asegurar un crecimiento de tejido blando.   

 

 

Osteotomía lateral de la bulla:

 

Se efectúa el abordaje lateral mediante una incisión sobre el conducto auditivo, que se extiende ventralmente hasta el canal horizontal. Se refleja ventralmente la glándula parótida y se siguen  los cartílagos del conducto auditivo horizontal medialmente hasta el conducto auditivo óseo. De identifica y protege el nervio facial. Este procedimiento puede efectuarse separadamente (aunque se prefiera el abordaje ventral para exponer más eficazmente la cavidad de la bulla) o en combinación con la ablación del conducto auditivo. El procedimiento combinado es el método preferido para tratar la hiperplasia del conducto auditivo grave combinadas con enfermedad de oído medio. Se efectúa la ablación del conducto auditivo óseo después de extirpar el cartílago y epitelio. La porción ventral del canal óseo se reseca con una gubia, prolongando la escisión gradualmente hasta extirpar medialmente las paredes ventral y lateral de la bulla. Si se va a dejar integro el conducto auditivo externo, se penetra en la bulla con un clavo de Steinmann, de forma similar al abordaje ventral. Después e exponer la cavidad y limpiar sus contenidos se coloca un  drenaje y a su alrededor se cierran los tejidos blandos.   

 

 

 

 


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Re: Sobre las ENFERMEDADES DEL OIDO de los GATOS:
« Respuesta #5 en: 20 de Junio de 2009, 13:46:42 pm »
Reservado...
« última modificación: 20 de Junio de 2009, 15:10:22 pm por TULI »

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Re: Sobre las ENFERMEDADES DEL OIDO de los GATOS:
« Respuesta #6 en: 23 de Junio de 2009, 22:47:07 pm »
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